miércoles, 16 de agosto de 2017

La publicidad y el fenómeno ovni

El sábado 26 julio de 2003 se llevó a cabo un congreso ovni en la ciudad de México. Dicho evento fue organizado por Johanan Díaz, Roberto S. Contreras y César Buenrostro. Carlos Guzmán Rojas (director general del Centro Investigador de Fenómenos Extraterrestres, Extraordinarios y Espaciales, A.C.) participó con la conferencia “La publicidad y el fenómeno OVNI”.


Yo sabía que Carlos había platicado con Casandra, la testigo estrella del caso del ovni de las Lomas, así que, minutos antes de su participación, le realicé algunas preguntas al respecto:

MF.- Usted investigó el caso de las Lomas, ¿cuáles son sus impresiones de la niña Casandra y de su papá?

CG.- Yo no hablé con el papá de la niña, yo hablé con la niña. Yo creo que la niña vio un OVNI pero difícilmente sería el famoso OVNI que pasa en el video. Hay que recordar que ese OVNI primero se pasó en la televisión, entonces una gran cantidad de personas estaba influenciada... Y qué bueno que estás aquí porque voy a hablar unos minutos de ese caso, donde presento nuevas evidencias de que el OVNI, el video, escucha bien: el video del OVNI de las Lomas es falso. No estoy diciendo que los testigos estén mintiendo, el video del OVNI de las Lomas es falso.

MF.- ¿En qué se basa?, ¿en un análisis computarizado?

CG.- Mi opinión se basa en los análisis que se han hecho en la MUFON (Mutual UFO Network). Como sabes, yo pertenezco a la MUFON. Los análisis los realizó Jeff Sainio, es físico, tiene doctorado en computación, es un tipo muy preparado. Ha hecho una serie de análisis que demuestran que es una fabricación, hay una superposición de imágenes que voy a mostrar ahorita que termine su ponencia Salvador Guerrero.

MF.- Volviendo a la niña, ¿cómo la vio?, ¿era fantasiosa?

CG.- No, se agarró de un hecho como cualquier otra persona que la sacan en la televisión y dice “yo digo que sí, si me dan unos chocolates, total ¿cuál es el problema de que yo diga que sí?” No creo que sea fantasiosa definitivamente sino que simplemente le gustó su protagonismo, salir en la televisión.

Carlos Guzmán comenzó su conferencia hablando acerca de la publicidad, después proyectó algunos comerciales en los que aparecen OVNIs y extraterrestres, al final presentó los análisis de Sainio. Ya Luis Ruiz Noguez me había comentado acerca de un comercial de la Mercedes Benz en el que aparecía un platillo volador que se iba detrás de un edificio, pero no fue sino hasta la ponencia de Carlos Guzmán que pude observarlo.


Guzmán comparó el comercial con el video del platillo de las Lomas, ahí teníamos entonces a algunos sospechosos de haber realizado el video.


Lo anterior ya lo había comentado en mi texto sobre el platillo volador de las Lomas, lo nuevo es que Guzmán Rojas subió a YouTube su conferencia sobre la publicidad y el fenómeno ovni. No es la plática que dio en el mencionado congreso, pero sí una versión de la misma.


martes, 15 de agosto de 2017

Ciencia ficción mexicana




A modo de aclaración.

La revista Contacto ovni se publicó en los años noventa y nunca publicó cuentos de ciencia ficción, sí lo hizo Contactos Extraterrestres, que se publicó de 1975 a 1982.

La revista noventera publicó sobre la serie "Expedientes X" y su club de fans en México, a lo mejor publicaron sobre alguna película o llegaron a recomendar alguna novela, pero el espacio dedicado a la cf fue prácticamente nulo.

Editorial Posada publicaba Contactos Extraterrestres. Contacto Ovni era publicada por Mina Editores. Antes (también en los años noventa), Mina Editores, había publicado Reporte Ovni, publicación quincenal que alcanzó los 62 números y que dirigió Zita Rodrígez. Contacto Ovni tuvo varios directores, en su última etapa la dirigió Mario Torres Luján, aunque en su mejor época la dirigió Óscar García. Como la dirección estaba en manos de un escéptico, los ufólogos creyentes amenazaron al dueño de la editorial con abandonar la publicación si García no era removido del puesto. García nunca censuró a los creyentes, lo que les molestó fue que aparecieran críticas a sus supuestas investigaciones. Pero escépticos y creyentes tenían libertad de expresión. De cualquier forma se realizó el cambio de director.

Después de Contacto Ovni, Mina Editores publicó las revistas Archivo Ovni Temas de Infinito (ambas dirigidas por Mario Torres Luján) y Evidencia Extraterrestre (cuyo director era Roberto Samael Contreras Esparza), las tres duraron muy poco (al parecer sólo publicaron un número de cada una). En ninguna de éstas había ciencia ficción. 

Es muy facil conseguir, en google, imágenes de la revista Contactos Extraterrestres.

Eso sí, fue curioso que se usara esta portada (por lo del ovni de las Lomas) en la plática, del cúmulo de Tesla, sobre ciencia ficción mexicana.

domingo, 6 de agosto de 2017

Chismes sobre Isaac Newton

"¿creen que isaac Newton era gay?", escribió alguien en YAHOO! Respuestas. Alguien más compartió parte de un texto titulado "Joterías newtonianas", mismo que tomó de un blog llamado Las patillas de Asimov (puede consultarse aquí, recomiendo especialmente los comentarios).



Y pues sí, yo escribí ese texto.

En el año 2004 tomé, en la Facultad de Ciencias de la UNAM, un curso sobre la vida y obra de Isaac Newton. El curso lo impartió el físico José Marquina, quien se ha dedicado a la historia y la filosofía de la ciencia. De hecho, con Marquina tomé dos cursos de historia y dos de filosofía de la ciencia.

Fue el segundo curso de historia el que dedicó al autor de los Principios matemáticos de la filosofía natural (el primero lo dedicó a la Revolución copernicana en general).


En el mencionado segundo curso nos habló de la relación entre Newton y Nicolás Fatio, incluso nos leyó algunas de las cartas que intercambiaron. Posteriormente mi hermana me regaló la biografía que de Newton escribió Richard Westfall, en ésta vienen esas cartas. Así, escribí "Joterías newtonianas" y lo publiqué en mi blog (también pueden encontrarse entradas sobre la teología y la alquimia newtoniana). Posteriormente revisé otros libros y agregué una segunda parte, el resultado puede consultarse aquí. Por cierto, si se fijan verán que la respuesta con mi texto tiene cuatro pulgares hacia abajo.

viernes, 4 de agosto de 2017

Los ovnis a debate

Por si usted quiere ver el último programa de debate sobre ovnis que organizó el periodista Nino Canún (16 de enero de 1998). Por la parte escéptica Luis Ruiz Noguez, Carlos Calderón y Héctor Chavarría. Por la parte "creyente" Fernando J. Téllez (quien subió los videos), Jaime Muassán, Carlos Clemente, Giorgio Bonggiovanni, Pedro Ramírez, Jaime Rodríguez, entre otros. Por lo general era una proporción semejante (muchos ufólogos o creyentes y dos o tres escépticos).




martes, 4 de julio de 2017

¡Una entrevista a Juan Chía!

Sí, Mario Adalid de Argoff TV entrevistó a Chía. A principios de la década de los años noventa Juan era uno de los escépticos que invitaba Nino Canún a sus programas de televisión. Con su participación en esos programas y con su columna Parapsicología: lo cierto y lo falso en la revista Duda aprendí pensamiento crítico y por ello le estoy muy agradecido. ¡Muchas gracias Juan! Me emocionó ver esta entrevista (tengo mi corazoncito). 

Busque usted videos de Chía en YouTube, lo verá realizando cirugías psíquicas y recreando con lámparas de vidrio soplado las imágenes que presentaba como evidencia un supuesto contactado.


Por cierto, hace un par de años participé en la antología (coordinada por Jorge Armando Romo) Escepticismo a la mexicana. También colaboró Chía, además de los antiguos miembros de la Sociedad Mexicana para la Investigación Escéptica (SOMIE) y otros escépticos. La encuentra usted aquí.

lunes, 3 de julio de 2017

El universo de Ender

Primero leí Consejera de inversiones (novela corta que aparece en la antología Horizontes lejanos), después La voz de los muertos, a continuación vi la película El juego de Ender y días después leí La sombra del Hegemón. Tal vez no sea el orden correcto pero es así como he ido encontrando la obra de Orson Scott Card.



No en todas las obras de Scott Card sobre el "universo de Ender" aparece Andrew Wiggin.

Aparece en El juego de Ender, La voz de los muertos, Ender el Xenocida, Hijos de la Mente y Consejera de Inversiones.

No aparece en La sombra de Ender (en ésta OSC narra lo que sucede en la Tierra después de la guerra con los insectores/fórmicos, Ender y su hermana Valentine se van de nuestro planeta pero quedan los que fueran compañeros de Ender en la Escuela de Batalla, entre ellos Bean y Peter, el hermano mayor de Ender), La sombra del Hegemón, La sombra de la muerte y La sombra del gigante, además de La tierra desprevenida, que escribió con Aaron Johnston (la obra cuenta cosas sucedidas antes de la Escuela de Batalla).



Aquí todos los títulos de la saga.

En La sombra del Hegemón, OSC cuenta lo sucedido en la Tierra dos siglos después de concluida la guerra con los insectores: los niños de la Escuela de Batalla son secuestrados por diversas potencias, ya que se avecina una nueva guerra, los mencionados Bean y Peter se asocian para enfrentar la situación. En La voz de los muertos cuenta lo sucedido con Ender tres mil años después del fin de la mencionada guerra (por los efectos de la relatividad Ender tiene sólo 35 años biológicos). En Consejera de Inversiones Ender tiene veinte años (en la Tierra pasaron unos cuatrocientos años).



Escribí sobre Consejera de inversiones aquí.

Ahora algo sobre la película…



Me gustó, fue emocionante ver a Ender en acción (lo interpretó Asa Butterfield).



Como mencioné, la vi sin haber leído la novela en la que se basó pero después de haber leído Consejera de inversiones y La voz de los muertos, por tanto sabía de que iba El juego. Haberla visto así tiene sus ventajas y sus desventajas.



La ventaja es que no estuve comparando la película con el libro (los libros suelen ser superiores a sus versiones cinematográficas), la vi sin tener expectativas demasiado altas. La desventaja es que ya conocía el conflicto que le ocasionaría a Ender ganar la guerra contra los insectores y, por tanto, no me causó extrañeza el final. Algunas personas que vieron la película sin conocer nada sobre el universo de Ender expresaron -palabras más, palabras menos- que era un absurdo que toda la película se tratara de enfrentar y derrotar a los extraterrestres ¡para que al final Ender se sintiera mal por haberlos destruido y finalmente tratara de salvarlos!



O la película es muy sutil en este punto o quienes expresaron tal cosa no prestaron atención a los detalles.

Los insectores trataron de comunicarse mentalmente con Ender, por ello pudo comprender que ya no deseaban la guerra. La voz de los muertos cuenta la forma en que Ender cumple la promesa de encontrarles un nuevo hogar.



sábado, 1 de julio de 2017

La penúltima verdad 2

Jorge Armando Romo y Adriana Letechipía, ambos de la Tertulia de ciencia ficción de la ciudad de México, platican sobre Dan Simmons y el universo de Ender de Orson Scott Card. Previo a la plática, Jorge Armando compara Contacto de Carl Sagan con La voz de su amo de Stanislaw Lem, ¿han leído las dos novelas?, ¿cuál prefieren?



viernes, 30 de junio de 2017

El Programa Bracero Ferroviario

Lauro Oropeza Sierra (19 de octubre de 1921-13 de agosto de 2007) era mi abuelito materno. En la década de los años cuarenta viajó a los Estados Unidos y trabajó en el mantenimiento de las vías de los ferrocarriles.

                              Mi abuelo materno cargando a un bebé cuya identidad desconozco

Por su parte, mi abuelita materna María Herlinda Bárbara Sánchez de Tagle Ortíz (28 de julio de 1928-15 de enero de 2014) fue enfermera.

                                        Primera de derecha a izquierda de la fila de abajo


Mis abuelos se conocieron poco después de que él regresara a México. Tomando en cuenta que se casaron en enero de 1948, el viaje de mi abuelo debió ser hacia mediados de esa década (no sé cuánto tiempo pasó entre su regreso y su primer encuentro con mi abuela, tampoco sé por cuánto tiempo fueron novios).



Intrigado por conocer más sobre esta parte de la vida de mi abuelo, ya que no platicamos al respecto (desgraciadamente ya no podré escuchar cómo le pareció esa experiencia, cómo se enteró del trabajo, cuánto tiempo estuvo, si hizo amigos, etc.), saqué de la biblioteca Vasconcelos el libro Me voy pa' Pensilvania por no andar en la vagancia (CONACULTA/UNAM, 1996) de Bárbara Driscoll (llegué a éste por una breve investigación en Internet). El título se debe al "corrido pensilvanio", que en una parte dice:

Adiós estado de Texas
con toda tu plantación.
Ya me voy pa'Pensilvania
por no piscar algodón.

Adios, Fort Worth y Dallas,
pueblos de mucha importancia.
Ya me voy pa'Pensilvania
por no andar en la vagancia.

Letra completa aquí.



Me estoy enterando de que mi abuelo participó en el Programa Bracero Ferroviario de la segunda guerra mundial (durante la primera guerra mundial hubo un primer programa bracero).

Dice Driscoll en la introducción:

Desde finales del siglo XIX el trabajo legal e ilegal de emigrantes mexicanos a Estados Unidos se ha identificado generalmente con las labores agrícolas. Sin dejar de reconocer la importancia que tuvo y sigue teniendo esta fuente de trabajo para los emigrantes, también es necesario señalar que, en ciertas ocasiones, otras fuentes de trabajo no agrícola han sido significativas. Tal es el caso, por ejemplo, del trabajo en las minas o en los servicios, particularmente en la región suroeste de Estados Unidos.

Sin embargo, históricamente una de las fuentes de trabajo no agrícola más importante ha sido sin duda alguna la de los ferrocarriles.

En efecto, el reclutamiento de trabajadores mexicanos para los ferrocarriles le permitió a esta industria presionar con éxito para extender el Programa Bracero durante la segunda guerra mundial. Si bien al finalizar el conflicto armado el programa no continuó y su duración fue breve -en comparación con el Programa Agrícola-, éste representa un aspecto fundamental, aunque desconocido, de la migración de los trabajadores mexicanos hacia Estados Unidos.

Así por ejemplo, en un periodo de casi dos años y medio se realizaron cerca de cien mil contrataciones de obreros mexicanos para trabajar en más de una treintena de compañías ferrocarrileras a todo lo largo y ancho del territorio estadunidense.

En muchos sentidos, durante la segunda guerra mundial, esta parte del Programa Bracero se mantuvo como el único proyecto exitoso de migración binacional, pues recibió apoyo tanto del gobierno de Estados Unidos como del de México. Fue la única instancia en la que el gobierno de México pudo mantener su postura frente al gobierno estadunidense, con el fin de proteger a sus trabajadores. Asimismo, se trató de un programa excepcional para la contratación de trabajo temporal, acordado por ambos gobiernos, y cuyo cumplimiento se llevó a cabo con base en acuerdos negociados bilateralmente.

Esto contrasta con el más que bien conocido Programa Bracero Agrícola que se extendió -en gran parte gracias a la presión ejercida por la agroindustria- hasta finales de 1964. Este Programa Agrícola, al igual que el de los trabajadores ferroviarios, surgió durante la crisis de fuerza de trabajo que experimentó Estados Unidos durante la segunda guerra mundial.

De 1943 a 1945, más de cien mil trabajadores fueron reclutados y contratados en México para trabajar en el mantenimiento de las vías ferreas en Estados Unidos como parte del Programa Bracero durante la guerra. Este proyecto se originó como un anexo del Programa Agrícola, al contratar algunos cientos de trabajadores asignados al Programa Ferrioviario. No obstante, y gracias a su éxito, el programa adquirió una autonomía tal que redundó en su crecimiento.



En efecto, los braceros ferroviarios pasaron a ser un sector significativo de la fuerza de trabajo no calificada en el mantenimiento de vías durante el periodo señalado, pues contribuyeron de manera fundamental a la participación de los ferrocarriles en la economía de guerra.

Aunque relativamente desconocido, el Programa Ferroviario representa un capitulo muy importante en la historia de la migración mexicana hacia Estados Unidos, así como de sus relaciones bilaterales. Asimismo, arroja luz sobre el papel, aún no explorado, del trabajo no agrícola realizado por mexicanos en ese país.



Cabe señalar que este programa se llevó a cabo a pesar de la fuerte presencia de los sindicatos de ferrocarrileros en ambos lados de la frontera, factor que generalmente garantiza la protección del mercado de trabajo interno, de los programas diseñados para contratar trabajo temporal.

Igual que con el Programa Agrícola durante la guerra, el reclutamiento de los trabajadores ferroviarios se realizó con base en acuerdos bilaterales cuya administración estuvo a cargo de responsables oficiales de ambos países. En ambos programas se dio un proceso idéntico, ya que, al percatarse los patrones del tipo de trabajadores que podían contratar por medio del programa, incrementaron de inmediato dicha contratación. De la misma forma, y a pesar de los esfuerzos de los negociadores por introducir medidas de protección para los trabajadores, surgieron una multiplicidad de quejas respecto de las condiciones de vida y de trabajo.

No obstante, a diferencia del Programa Agrícola, el reclutamiento de trabajadores ferroviarios mexicanos culminó al finalizar la guerra, tal y como se había acordado desde su inicio, a pesar de los esfuerzos realizados por las empresas ferroviarias para que éste continuara.



Asi pues, el Programa Bracero Ferroviario sigue siendo el único ejemplo de un acuerdo binacional entre Estados Unidos y México, tanto en la negociación como en su operatividad y cumplimiento.

El aspecto más fascinante, respecto del Programa Ferroviario, es que este breve capitulo en las relaciones México—Estados Unidos representa un caso único de acuerdo binacional migratorio exitoso en el que ambos gobiernos estuvieron en condiciones de establecer sus prioridades y llevarlas a cabo. Por un lado, Estados Unidos quería trabajadores no calificados para el trabajo agrícola y para los ferrocarriles, así como para otras industrias; mientras que México estaba en condiciones de apoyar los esfuerzos de Estados Unidos en la guerra por medio del Programa Bracero, aunque sólo en el Programa Ferroviario el gobierno mexicano fue capaz de forzar la definición de un programa binacional limitado.

Así pues, la situación excepcional de los ferrocarriles y la necesidad crítica por parte de Estados Unidos para encontrar fuerza de trabajo durante la guerra crearon el ambiente propicio para una relación equitativa entre ambos países.

martes, 27 de junio de 2017

Carl Sagan y la ciencia ficción

Primer episodio piloto del podcast "La penúltima verdad", el espacio en el que los miembros de la tertulia de ciencia ficción de la ciudad de México hablan de sus intereses. En esta ocasión platicamos sobre Carl Sagan, divulgador científico y en su momento escritor de ciencia ficción.


domingo, 25 de junio de 2017

El Mercurio volante

El médico José Ignacio Bartolache y Díaz de Posadas (1739-1790) fue profesor sustituto de astronomía y matemáticas en la Real y Pontificia Universidad de México. No hay evidencia de que hubiera leído directamente a Isaac Newton (es seguro que lo hiciera a través de Voltaire), pero sí expuso la metodología newtoniana en sus Lecciones de Matemáticas (1769). En otro artículo alabó la física newtoniana, al tiempo que despreciaba la cartesiana.

En Mercurio Volante con noticias importantes y curiosas sobre física y medicina, una publicación periódica que fundó y que contenía en su mayor parte artículos escritos o traducidos por él mismo, trató de hacer llegar el conocimiento al lector común (en español vulgar). En ésta introdujo los métodos y conocimientos modernos; también se lamentaba de que la ciencia fuera vista con temor supersticioso y que no se divulgara, y que la Nueva España estuviera tan absorta en disciplinas teológicas y jurídicas al grado de no permitir el adecuado desarrollo de las artes y las ciencias.

En 1979, la UNAM publicó por vez primera los textos del Mercurio volante acompañados de una introducción de Roberto Moreno.


Dice Moreno: “El doctor José Ignacio Bartolache, a quien se dedica este tomo, es un caso ejemplar del pensador revolucionario ilustrado de nuestro siglo XVIII. La lectura de sus textos, a doscientos años de distancia, no es solamente un ocio de eruditos, sino una experiencia vital sumamente enriquecedora; en ocasiones amarga, a veces divertida, pero siempre sorprendente por la extrema inteligencia y sensibilidad de nuestro sabio criollo, que todavía logra instruir y hacer reflexionar, que son los rasgos que caracterizan a un buen escritor.”

Para su introducción Moreno utilizó el elogió a Bartolache que a principios de agosto de 1790 publicó José Antonio de Alzate.


De importancia para comprender el contexto en el que Fray Manuel Antonio de Rivas escribió sus Sizigias y cuadraturas lunares son los números 2, 3 y 4 del Mercurio volante.

En el segundo, Bartolache, después de explicar que su publicación va dirigida al público en general y a las mujeres y no a los especialistas, y de criticar los sistemas de enseñanza vigentes en la Nueva España “pasa al tema de lo que es la buena física, entendida ésta como la ciencia que se ocupa del conocimiento de los cuerpos, animados e inanimados, por lo que cabe en ella la medicina. El texto es muy interesante por la postura adoptada contra el peripatetismo. Un botón de muestra: ‘Aristóteles, filósofo muy celebrado y muy digno de serlo con tal que no se regule su mérito por sus ocho libros de Physica auscultatione, que dejó escritos de propósito para que nadie los entendiese…’ Es importante la crítica que hace de Descartes y el elogio al sistema de Newton, para Bartolache, el de aprobación universal.”

En otra entrada revisaremos con más detalle este número del Mercurio volante.

Los siguientes dos números estuvieron dedicados a la construcción de termómetros y barómetros. A decir de Bartolache, los libros europeos no desarrollaban esa información porque los filósofos que necesitaban esos aparatos los adquirían con instrumentistas.